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ACEPTACIÓN VS RESIGNACIÓN

La pequeña gran diferencia

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Aceptación vs Resignación

La pequeña gran diferencia

David es un buen trabajador, hace poco entró en el mundo laboral con toda la ilusión y entusiasmo que ello conlleva. Quiere comerse el mundo. Lleva algún tiempo trabajando en una asociación para personas con dificultades de integración social y ha visto problemas en la gestión que deberían resolverse para mejorar la atención y motivar la progresiva independencia de los usuarios. David, motivado por este nuevo proyecto, contacta con alguno de sus compañeros y preparan un minucioso plan de actuación para llevar a cabo. Después de algunas semanas de trabajo se lo presentan a la directora de la asociación, quién se muestra indiferente ante la idea y decide no llevar a cabo ningún tipo de actuación. David se siente frustrado e incrédulo ante la respuesta de la directora.

Tiempo después la directora pide a sus colaboradores preparar el diseño de un punto de libro para promocionar la asociación. David es un buen dibujante así que cree que es su oportunidad de aportar algo novedoso y útil para la asociación. Después de pensarlo mucho afín consigue un diseño increíble, sabía que gustaría y que todo el mundo querría aquel punto de libro. En la presentación las cosas no ocurrieron como David lo esperaba, una vez más la directora no solo rechazo la propuesta, también se mostró indiferente ante el esfuerzo de David.

La suma de todos estos incidentes ha hecho que David no se sienta valorado y esto lo entristece. No piensa seguir luchando en ese sentido, a partir de ahora simplemente se dedicará a los usuarios de la asociación y pasará de los trabajos extras propuestos por la directora”

¿David se ha resignado o ha aceptado la situación?

El comienzo de la incertidumbre

Hace poco me hallé en la incertidumbre de no saber realmente el significado, o, mejor dicho, la diferencia entre la aceptación y la resignación. Pensaba que era simplemente una diferencia en el matiz, en pensar que una de ellas era una manera optimista de hacerle frente a las dificultades y la otra una actitud pesimista, pero en esencia me parecían que hacían referencia al mismo concepto, una estrategia de no actuar ante algo que no nos gusta o nos genera incomodidad.

Según la Real academia:

Aceptación: Acción y efecto de aceptar.

 

 

ResignaciónEntrega voluntaria que alguien hace de sí poniéndose en las manos y voluntad de otra persona.

 

 

 

A simple vista realmente ninguna de las dos definiciones es negativa, más allá de las interpretaciones subjetivas que podamos inferir en cada una de las definiciones.

Cuando comenté esta duda con más personas, me di cuenta de que no se trata de una confusión únicamente mía, algunos decían que la aceptación te permite salir de una situación en la que no quieres estar, para otros que la resignación te sometía y no te dejaba avanzar o superar aquello que te hacía daño, o que te molestaba.

Si recurrimos a la literatura enfocada en las emociones y los fenómenos afectivos, encontramos unas definiciones más detalladas de lo que puede significar Aceptación, pero el significado para resignación es el mismo en el diccionario de emociones y fenómenos afectivos.

Aceptación: Actitud positiva frente a lo que no se puede cambiar. Estima hacia algo o alguien.

 

 

 

El universo de emociones

La solución está en el origen de la emoción misma, ¿dónde nace la aceptación? y ¿dónde nace la resignación? La solución la podemos hallar en el mapa de “universo de emociones” diseñado por Rafael Bizquerra y Eduard Punset.

Y la respuesta es bastante simple. La aceptación es una emoción que nace del Amor. Es por esta razón que la literatura está llena de conceptos de la aceptación de uno mismo, de cuán importante es esta labor para un buen comienzo de la autoestima, aceptarse es amarse a uno mismo, y aceptar a otro es amar a esa persona, en el sentido amplio de la palabra, y entender que algo podría habernos estado haciendo daño realmente no es algo a lo que tengamos que resignarnos, ni algo que tengamos que soportar. Cuando aceptamos algo de alguna persona, estamos amando ese algo, entendemos que ese algo es necesario y lo valoramos.

La resignación, por el contrario, es una emoción que nace de la tristeza. De entender que algo que nos lastima no podremos cambiarlo, podrá parecer que lo aceptamos, pero en el momento que esa situación a la cual nos hemos resignado pueda cambiar, lo haremos. A no ser que nos encontremos en un estado profundo de indefensión aprendida.

Sabiendo todo esto de la aceptación y la resignación ¿Qué emoción vive David?

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