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La palabra muerte siempre ha sido temida por todos, esto se debe a su significado, para algunos es el fin de la existencia y para otros es el comienzo de la vida eterna. Es un concepto que tiene diferentes significados según la religión que la explique, la ciencia que la estudie o la persona que la interprete. Así pues, si es un concepto difícil de entender para el adulto, imaginaos para un niño.

La psicología del desarrollo estudia las etapas o estadios de las personas que abarca desde la concepción de éste hasta su muerte. Tal y como explicó Piagget, en los niños, hay diferentes etapas de desarrollo que a medida que éstos van creciendo, se les van desarrollado diferentes capacidades y habilidades que se van acumulando hasta llegar al cerebro adulto. Por lo tanto, en cada etapa de sus primeros años de vida tendrá unas capacidades y un razonamiento limitado de acuerdo con su edad.

Así pues, ¿Cómo lloran la muerte los niños? La respuesta varia en función de su edad y a al estadio en que éste se encuentre.

  1. De los 0 a los 3 años: En esta temprana edad el concepto de muerte es limitado. No entienden que todos los seres vivos mueren, que la muerte es irreversible y que, con ella, cesan todas las funciones corporales. Las posibles reacciones son alteraciones en la comida o el dormir, retraso o retroceso en el desarrollo, trastornos de control de esfínteres y el juego gira en torno a la persona fallecida.
  • De los 3 a los 5 años: Tienen un concepto de la muerte limitado y gráfico. Ven la muerte como algo reversible y a menudo la pueden ver como un castigo. Las reacciones que suelen tener es un posible miedo a la separación y tienen un comportamiento dependiente. Miedos, tristeza y pesadillas. Conductas regresivas, comportamiento desafiante, desobediente. El juego sigue girando alrededor de la persona fallecida y a las circunstancias de la muerte.
  • De los 6 a los 9 años: Comprenden que las personas, sobre todo las ancianas, mueren. Conciben la muerte como algo irreversible. Personifican la muerte como por ejemplo, un esqueleto. Predomina el pensamiento mágico. Reacciones frecuentes serian hacer muchas preguntas sobre la muerte, comportamiento furioso e irritado, actitud miedosa e inquieta. Sentimientos de culpabilidad, problemas escolares y evitan hablar de la persona fallecida. Las narraciones o el juego siguen girando en torno a la persona fallecida.
  • Desde los 10 años: Tiene un concepto adulto de la muerte: entienden la muerte cómo algo inevitable e irreversible, como la perdida total de funciones corporales. Las reacciones de duelo se asemejan a la del adulto. Tristeza, furia, irritación, perdida de interés, trastornos del sueño, problemas escolares, preocupación por el propio bienestar y el de los demás, ocultación del duelo, sentimiento de culpa y responsabilidad, autorreproches, autolesiones y conducta de riesgos y sentimiento de venganza.

Los niños y los adolescentes procesan la muerte de un ser querido de diferente manera que los adultos. Su forma de expresar el duelo depende, sobre todo, de la edad y de la compresión de los conceptos de morirse y de la muerte. De manera progresiva, los niños van comprendiendo la muerte con todas sus consecuencias. Los adultos no deben maquillar el fallecimiento de un ser querido, por el contrario, han de ser abiertos y sinceros con el niño y ofrecerle consuelo. Son pocos los casos que se requiere una terapia para superar el duelo. Aun así, hay que estar pendientes de los signos de los pequeños y sobre todo dejar espacio de comprensión para que hablen y se expresen tal y como lo necesiten.

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