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Un objetivo se puede definir cómo una meta o propósito que se desea conseguir en un tiempo determinado con la investigación de ciertos recursos. Es un elemento que identifica la finalidad hacia a la cual han de dirigirse los recursos y los esfuerzos para el cumplimiento de la misión, tratándose de un organización y a los propósitos institucionales. Se pueden definir, entonces, cómo un conjunto de resultados que se propone llegar a través de determinadas acciones.

Tipos de objetivos

Objetivos de resultado:

Los objetivos de resultado se enfocan esencialmente en el resultado competitivo de un acontecimiento o de una competencia. Por lo tanto, alcanzar las metas depende no sólo del esfuerzo propio sino también de factores externos. No podemos tener un control completo sobre ellas, pueden disminuir la autoconfianza, pueden generar frustración, aumentan la presión y la ansiedad, el resultado es ganar o perder y no implica progreso o mejoría en el juego.

Objetivos de cumplimiento:

Los objetivos de cumplimiento se centran en alcanzar los objetivos de nivel o de actuación, dejando aparte los factores externos. Estas metas suelen ser más flexibles que las anteriores y se suelen tener más bajo control. Depende de nuestro esfuerzo y actuación, tenemos control sobre ellas, aumentan la autoconfianza, realimentan la motivación, disminuye la ansiedad, hay muchas formas de cumplirlas, apuntan al progreso permanente.

Objetivos de proceso:

Los objetivos de proceso se centran en las acciones a las que se tiene que comprometer el individuo durante la actuación para actuar o rendir bien. Están relacionadas con el perfeccionamiento de las técnicas. Aunque no garantizan un buen resultado, llevan a la persona a focalizar las estrategias relevantes y los procesos necesarios para tener un buen resultado. Estas metas de proceso son realmente objetivas para influenciar de manera positiva la auto eficacia, la ansiedad cognitiva y la confianza.

Resultado, cumplimiento y proceso en el cambio de conducta

Estos tres tipos de objetivos anteriores (de resultado, cumplimiento y proceso) tienen roles muy importantes en orientar el cambio de la conducta. Las metas de resultado pueden facilitar la motivación a corto plazo, en cambio, enfocar estas metas de resultado durante el período antes de alcanzar el objetivo genera ansiedad.

Las metas de cumplimiento y de proceso son importantes porque habitualmente se pueden hacer ajustes más precisos en estas que en las de resultado, que a menudo tienen niveles más bajos. Estas dos metas dependen mucho menos de la conducta de los demás. Resulta difícil darle prioridad a metas específicas de cumplimiento y proceso.

La efectividad del establecimiento de objetivos

La efectividad del establecimiento de objetivos es esencial para conseguir lo que nos proponemos. Los Psicólogos han estudiado el establecimiento de objetivos como una técnica motivacional y también si al proponerse metas específicas y complejas hace que mejore el rendimiento más que si no establecemos ninguno.

Muchos estudios demuestran que establecer objetivos tiene un efecto consistente y poderoso sobre la conducta. Hay factores que hacen que la efectividad de las metas aumenten de manera contundente: las metas de dificultades moderadas, metas de largo y corto plazo, la presencia de la retroalimentación en el progreso hacia el cumplimiento de la meta, la especificidad de las metas, el reconocimiento público de las metas, el compromiso de cumplir la meta, lo que el participante pone en el proceso del establecimiento de metas y el uso de la combinación de diferentes metas.

El establecimiento de objetivos es efectivo en dos sentidos: la visión indirecta del proceso de pensamiento (los objetivos llevan a cambios psicológicos que luego influyen en la actuación) y la visión mecanística directa (especifica que los objetivos influyen la actuación hacia elementos importantes de las tareas que realizan, movilizan esfuerzos del que lleva a cabo la tarea, alargan la persistencia de lo que lleva a cabo la tarea y fomentan el desarrollo de nuevas estrategias de aprendizaje)

Lo podemos resumir:

  • Las metas específicas son más eficaces que las metas generales.
  • Las metas relacionadas con el aprendizaje de habilidades concretas deberían incluir criterios de dominio.
  • Las metas deben identificar las circunstancias por debajo las que pasaría la conducta deseable.
  • Las metas específicas, y que comportan un reto, son más eficaces que las del tipo generales
  • Las metas públicas normalmente son más eficaces que las metas privadas
  • El establecimiento de metas es más eficaz si se introducen plazos específicos
  • El establecimiento de metas más la retroalimentación es más eficaz que sólo el establecimiento de metas
  • El establecimiento de metas es más adecuado cuando las personas se comprometen con los objetivos.

Establecimientos de objetivos específicos

Las metas específicas son mucho más efectivas que las generales y sin un propósito concreto. Estas metas deben planificarse de manera concreta, específica, medible y conductual.

Establecimientos de objetivos moderadamente difíciles pero realistas

Las metas para que puedan ser alcanzadas deben ser lo suficientemente difíciles y realistas. Es necesario que sean mínimamente difíciles para que puedan motivar al participante a esforzarse al máximo. Pero si estas metas son muy difíciles a alcanzar puede llegar a la frustración, reducir la confianza y empeorar el proceso para adquirir el objetivo. Hay que conocerse bien y saber tus capacidades y limitaciones para poder delimitar bien los objetivos a alcanzar.

Establecimientos de objetivos de largo y corto plazo.

Es importante establecer objetivos tanto de largo como corto plazo. Hay que tener presente las metas de corto plazo para poder alcanzar la de largo plazo. Hay que ir poco a poco e ir alcanzando las pequeñas metas cada vez más complicadas.

Los objetivos a largo y corto plazo están íntimamente ligadas. Las metas a largo plazo de una persona deben estar ligadas a una serie de metas físicas y psicológicas a corto plazo más inmediatas. Esto debe llevar a una progresión de objetivos, en las que se comienza con algunas de las que la persona puede conseguir de forma inmediata y seguida de objetivos más difíciles y duraderos.

Teoria sobre el establecimiento de objetivos

Las investigaciones del establecimiento de objetivos demuestra que son una poderosa herramienta para realizar cambios conductuales. Estas metas influyen directamente en la conducta al llevar la atención del participante hacia las tareas. Las metas aumentan también la motivación y la persistencia y pueden desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje. Estos cambios que produce la conducta hace que aumente la autoconfianza, la ansiedad y la satisfacción.

Para finalizar, os dejo aquí el vídeo de unos niños los cuales teniendo muy pocos recursos, pero unos buenos objetivos, llegan a formar un equipo de fútbol.

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