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MAMÁ, DUÉRMETE QUE YO VIGILO, el documental

La intención de este documental es visibilizar a las víctimas del maltrato de género siguiendo las historias explicadas por algunas madres e hijas las cuales relatan sus traumáticas vivencias. Sabemos que las mujeres son las principales víctimas de este problema aunque los niños son un blanco indefenso que también padecen esta situación de una manera más encubierta. Se les llama “victimas invisibles” ya que también sufren esta situación tanto física como psicológicamente, y en cambio, no se les da tanta importancia como a sus madres. “Mamá, duérmete que yo vigilo” muestra la gravedad de padecer una situación de violencia doméstica en edad infantil infiriendo en que es un grave problema para estos niños ya que se están construyendo una identidad y personalidad la cual se puede desequilibrar a causa de estas situaciones de maltrato. No sólo les arruinan la infancia sino que las secuelas que estos llevarán consigo durante el resto de su vida serán duras y difíciles de sobrellevar.

Aquí os dejo el documental, “Mamá, duérmete que yo vigilo”:

Crítica al contenido

El documental en si es una herramienta más para concienciar a la población de esta problemática social que aun está vigente. Refleja muy bien las vivencias de algunas de las mujeres que han sufrido maltrato y al tener un alto contenido emocional, hace que la gente empatice y se conciencie.

Al dar más importancia a los hijos, el documental “Mamá, duérmete que yo vigilo”, ha conseguido dar otro punto de vista a la problemática mostrando que no solo la pareja es la afectada, sino que los niños implicados pueden padecer esta situación de una manera más silenciosa pero son los que más problemas podrán tener a largo plazo.

Aportaciones

La violencia de género es un tipo de violencia tanto física como psicológica la cual se dirige sobre una persona en base a su género, más concretamente, el rol que imparta en una sociedad determinada. Básicamente es la violencia que se ejerce sobre la mujer, solo por ser mujer.

El origen de esta circunstancia es consecuencia de una situación discriminatoria hacia el sexo femenino en base a una estructura social dominada por el hombre, el patriarcado, la cual se basa en una jerarquización de poderes en relación a lo masculino y a lo femenino. Esta estructura social se mantiene a causa de fomentar la subordinación de la mujer y mantener el dominio del hombre sobre ésta. Otro aspecto por el cual se mantiene este rol de dominación-subordinación es el hecho de que históricamente la cuestión de violencia de género se ha vinculado problema del ámbito privado de la pareja. Es el resultado de una estrategia de dominación la cual es producida y reproducida por la cultura.

La pareja constituye una situación de riesgo para la aparición de violencia de género ya que propicia el ejercicio de las relaciones de poder hegemónicas de forma general. La relación en sí de la pareja que ejerce y padece el maltrato es una relación de dependencia absoluta por parte de los dos. El hombre que agrede no quiere romper con la pareja, sino que quiere mantenerla en un estado de sumisión perpetuo y por eso recurre a la manipulación. El poder en si es la base de esta situación, tener el poder sobre otra persona implica una relación no igualitaria y sin respeto mutuo.

El agresor utiliza varias estrategias para responsabilizar a las mujeres víctimas de provocar la situación de violencia negando, desplazando y mitigando el alcance de su propia responsabilidad y haciendo que las mujeres sientan vergüenza, miedo y culpa. Lo que hacen es primero de todo aislar a la mujer, desvalorizarla, acaparar toda la atención de la mujer hacia él, darle pequeñas concesiones, intimidarla y culpabilizarla de lo ocurrido.

El papel de la mujer en todo esto es la persona que sufre lesiones tanto físicas como psicológicas, sufrimiento emocional, etc. Esta mujer queda afectada en áreas de su vida como la salud, cognitiva, conductual y emocional. Se puede vincular algunos factores predisponentes para que una mujer pueda tener más posibilidades de padecer maltrato, pero los estereotipos y los mitos de género, roles y pareja son la base de el problema. Las características generales de estas mujeres son principalmente un estado de dependencia emocional. Se relaciona también con la identificación con la feminidad tradicional (mujer como complemento del hombre) y con una baja autoestima.

El ciclo de la violencia intenta explicar el porqué de esta situación viciosa la cual está organizada en tres fases: la luna de miel, es la etapa álgida de la relación donde el hombre hace todo lo que le pide la mujer. Después viene la acumulación de tensión donde el hombre va cargando su ira y finalmente la explosión violenta que es cuando el hombre estalla y ejerce la violencia hacia la mujer. Todo este ciclo se envuelve de la negación de la realidad por parte de la víctima.

En relación al documental “Mamá, duérmete que yo vigilo”, visionado anteriormente se puede decir que vivir una situación de violencia es un hecho muy estresante el cual la mujer queda afectada directamente a causa de su continua relación con el agresor. Esta situación es un tipo de violencia que se ejerce en la familia y va dirigida, como se ha dicho, a la mujer y en general a los miembros más débiles de la familia. Los niños, por lo tanto, son un blanco que pasa inadvertido y los cuales son las personas más afectadas en esta problemática al estar en edad de desarrollo tan intelectual, emocional y físicamente. Por lo tanto, para los hijos que han sufrido esta situación supone un déficit en según qué cuestiones de su desarrollo y también, depende del grado de maltrato, pueden quedar secuelas para toda la vida.

Las posibles medidas que se podrían emplear para luchar contra la violencia de género serian:

  1. Trabajar con los jóvenes: hablar con ellos para deshacer mitos y dar una visión más igualitaria y con respeto de las relaciones entre hombres y mujeres. Romper el ciclo de violencia y transformar las normas comunitarias es esencial.
  2. Más y mejores servicios: proveer de servicios de calidad a las mujeres sobrevivientes de la violencia. Dar más a conocer esta problemática y hacer campañas de promoción.
  3. Desmitificación del ideario de amor romántico
  4. Dar a conocer la importancia del lenguaje, y cómo éste puede dar un significado a nivel inconsciente en la manera en que nos relacionamos entre hombres y mujeres.
  5. Promocionar la sororidad entre mujeres para potenciar la equidad y que no haya diferencias de género.
  6. Dar pautas para mejorar la seguridad y autoestima de las mujeres

 

 

 

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