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¿Qué es el Síndrome de la Cabaña?

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ansiedad por confinamiento

Cuarentena y salud mental

Después de casi 50 días de cuarentena, ya empezamos a notar las repercusiones del confinamiento. Al principio, tener que estar en casa era una situación novedosa y la arrancamos con ganas y motivación. Planificamos horarios, rutinas deportivas, cocinamos más y experimentamos con la creatividad como pudimos para que nuestros pequeños lo pasaran lo mejor posible. Pero a medida que van pasando las semanas, las sensaciones de ansiedad, miedo e incertidumbre van en aumento.

Dos de las emociones que más preocupan actualmente son la incertidumbre y el miedo. Son dos sensaciones que predominan debido a que el grado de certidumbre en esta situación tan novedosa es casi nulo. No sabemos cómo va a evolucionar la pandemia; si estamos tomando las medidas sanitarias más adecuadas; si tenemos que dejar salir a nuestros hijos o no… Y a todo esto se suma el miedo a ser contagiados.

Aun así, sentir estas sensaciones es normal ya que es una situación peculiar y extraordinaria. Pero, tal y como nos cuenta Pilar Conde, directora técnica de clínicas Origen, “Si presentamos estos síntomas con una intensidad mayor de lo normal ante el desconfinamiento progresivo anunciado por el Gobierno, necesitamos ayuda psicológica”.

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Ansiedad durante el desconfinamiento

¿Síntomas del Síndrome de la Cabaña?

Así es que, si tienes estos tres síntomas (ansiedad, miedo e incertidumbre), con una intensidad que no te deja funcionar con normalidad, podrías estar sufriendo el “Síndrome de la cabaña”. Es normal que no te suene este término: se acuñó ante la situación anómala que estamos viviendo  por culpa del COVID-19. Debemos tener en cuenta antes que nada, que no se trata de un trastorno psicológico recogido en ningún manual diagnóstico de psicología.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de la cabaña?

  • Una de las características más comunes de este síndrome es la letargia: la sensación de estar todo el día muy cansado; que tus piernas y brazos estén entumecidos, que hagas siestas demasiado largas y que te cueste levantarte por la mañana. Esto es debido a la poca actividad que tenemos a lo largo de estas extraordinarias jornadas.
  • Problemas cognitivos: dificultad para concentrarse, fallos de memoria, falta de motivación
  • Tener más ganas de comer alimentos azucarados y “caprichos” que nos alivien la ansiedad.
  • Problemas emocionales: sentimientos de tristeza, temor, angustia, frustración
  • Miedo a salir al exterior (Podemos desarrollar un discurso plagado de excusas que refuerzan la idea de quedarnos en casa: tener que limpiar, ordenar, ver una serie, etc.)

Prepararse psicológicamente para el desconfinamiento

Ante la situación de emergencia que tuvo que pasar el país, muchos psicólogos ofrecieron sus consultas a todo quien lo requiriese. Pero, ahora, el problema no es tan el cómo llevar el confinamiento, sino cómo prepararse psicológicamente para el desconfinamiento. Ahora es cuando tenemos que salir a la calle y retomar, poco a poco, nuestra vida normal, pero sin perder de vista que hay un virus aún amenazándonos.

A parte del temor a ser contagiados y poder contagiar a nuestros seres queridos, se suma la incertidumbre de lo que pasará en un futuro más o menos próximo. También se tienen que añadir las secuelas de haber perdido a un familiar o persona allegada victima del COVID-19 y el dificultoso proceso de duelo que esto acarrea. Y es que cualquiera de estas reacciones puede conducirnos a sufrir alteraciones anímicas, estados ansiosos y problemas de conducta. Según Pilar Conde, una situación de pandemia puede ser un detonante para que comiencen a reflejarse problemas como la hipocondría, la depresión o la poca tolerancia a la incertidumbre y la frustración.

Actualmente ya se han registrado casos con estos síntomas que han pedido ayuda psicológica. Y es que Conde afirma que han aumentado las consultas online a causa de este síndrome tan novedoso. También ha encontrado una relación entre tener el síndrome de la cabaña y las personas que viven solas y no tienen acceso a internet. Y por último también afirma que las personas que no tienen ni han tenido problemas psicológicos no quedan excluidas de poder padecer el síndrome.

ansiedad por desconfinamiento
¿Qué hacer para superar el Síndrome de la Cabaña?

Consejos para combatir el Síndrome de la Cabaña

Pilar Conde nos da unos consejos psicológicos para combatir el síndrome de la cabaña:

  • Ir poco a poco al retomar las actividades del día a día e ir adaptando la rutina normal conforme vaya ampliándose la desescalada. Así, no notaremos tanto cambio ni impacto a la hora de volver a nuestra vida normal.
  • Enfrentarse de manera paulatina y progresiva a la nueva situación, siempre respetando las medidas de seguridad.
  • Seguir con el contacto familiar y con las amistades en función de las medidas que vayan diciendo las autoridades sanitarias.
  • Expresar nuestras emociones y miedos; entendiéndolos y validándolos

Así pues, es importante tener en cuenta:

  • Sigue planificando tu día a día con rutinas claras y acompañadas de actividades placenteras.
  • Tómate algún alimento “como premio” para mimarte. Tenemos que pensar que lo estamos haciendo bien y necesitamos recompensas por ello.
  • Tomate tu tiempo para salir, si necesitas unos días para poner un pie a la calle es comprensible, se paciente contigo mismo.
  • Autobsérvate: Es importante conocer nuestros sentimientos, emociones y pensamientos. Normalmente estas tres áreas se relacionan; así que, si tienes pensamientos positivos, tus emociones serán positivas. ¡Pruébalo!

¿Cuál es el origen del síndrome de la cabaña?

El síndrome de la cabaña empezó a describirse clínicamente en 1900. Los cazadores o buscadores de oro del norte de Estados Unidos solían estar varios meses encerrados en sus cabañas.

El tener que estar aislados de todo les hacía tener unos síntomas un poco peculiares. Les costaba mucho más volver a las civilizaciones y retomar su vida normal, tenían sentimientos de desconfianza ante el contacto con otras personas y mostraban un alto nivel de estrés y ansiedad.

Por último, es importante tener en cuenta que, si los síntomas son muy intensos y estas pautas no os reducen demasiado la ansiedad, es importante que acudir a un profesional y pedir ayuda para así, poder acompañaros durante este proceso gradual que es al desconfinamiento.

1 Comentario

  1. Muchas gracias, para mi llega un poco tarde la info pero siempre es bueno saberlo. Esta semana hablé con mi médico y farmaceútico sobre esto, porque la paranoia y miedo a salir de casa me sobrepasaban. Por suerte ya lo llevo mejor.

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